¡SU Wi-Fi YA NO ES SEGURA!

DESCUBREN UNA VÍA PARA SALTARSE LA SEGURIDAD CON LA QUE CUENTAN TODAS LAS REDES Wi-Fi, DEJÁNDOLAS EXPUESTAS A ATAQUES

Es probable que durante las últimas horas haya visto o escuchado hacer referencia hacia un protocolo de seguridad denominado como WPA2 y las redes Wi-Fi. Bien, es normal, puesto que se ha descubierto una vulnerabilidad gracias a la cual todas las redes inalámbricas con estas características quedarían expuestas ante posibles ataques perpetrados de manera particular e intencionada. Esta noticia no podía llegar en un peor momento, donde el Wi-Fi resulta indispensable para el día a día de millones de personas.

 

Para que esto sea posible se lleva a cabo un proceso denominado como KRACK (Key Reinstallation Attack) y que funciona contra una amplia mayoría de las redes Wi-Fi actuales. Mediante la misma, una persona ajena puede acceder a diferente información que esté contenida en los equipos que hacen uso de dicha red inalámbrica, pudiendo llegar incluso a modificarla en determinados casos. En pocas palabras: desde números de tarjetas de crédito hasta mensajes de chat o contraseñas –y casi cualquier tipo de información sensible que se maneje en dichos dispositivos– queda expuesta.

¿Cómo nos afecta esto?

Para que alguien pueda acceder a estos datos en nuestros equipos ha de encontrarse físicamente cerca de nuestra red Wi-Fi.  A esto hay que añadirle que, además de encontrarse cerca, tiene que saber cómo acceder a esta vulnerabilidad, por lo que las opciones se reducen.

Esto, por otra parte, no quiere decir que no haya que preocuparse por un fallo que sí afecta a empresas y servicios de los que hacemos uso y cuyos datos podrían verse comprometidos. Además, siempre cabe la posibilidad de que alguien con los conocimientos suficientes decida que tiene ganas de investigar en nuestra red Wi-Fi con diversos propósitos.

¿Y ahora qué pasa?

Llegado este momento, la pregunta resulta obvia: ¿cómo elimino la posibilidad de que esto pueda ocurrirme? Lamentablemente, es algo que no está en la mano del usuario medio. Para evitar que un tercero pueda acceder a nuestra red Wi-Fi sin consentimiento será necesario que lleguen actualizaciones que contengan un parche ante dicho problema. Pero aquí hay más problemas: muchos no recibirán actualizaciones y otros tantos no se enterarán jamás de que su red Wi-Fi puede estar comprometida.

El tráfico que se produzca de manera cifrada, no obstante, no es susceptible de estos ataques. Esto significa que los datos introducidos en páginas web https, por ejemplo, no podrán ser obtenidos. La solución más fiable en términos generales, es hacer uso de una VPN, algo que la inmensa mayoría ni se va a plantear. No hay, pues, demasiado por hacer, más que esperar, confiar en que las actualizaciones lleguen lo antes posible y que, mientras tanto, no se haga un uso masivo de KRACK.

 

Vía www.hipertextual.com